martes, 12 de julio de 2011

¿Quién es Gautama el Buda?


Es un Maestro Ascendido. Buda significa "iluminado". Gautama era un príncipe que renunció a su vida monárquica, se retiró a la vida ascética y un buen día, tomó la firme determinación de sentarse bajo los pies de un árbol y no levantarse de allí hasta conseguir la iluminación. Y lo logró. Antes de abandonar su cuerpo vivió muchos años más entre los humanos eseñando infatigablemente el camino que lo llevó hacia la paz y felicidad permanentes.

. ¿Qué enseñó el Buda?          

Hablando en términos occidentales, Gautama el Buda es sin duda el más "científico" de todos los Maestros ascendidos. El camino que descubrió al iluminarse a los 36 años y que enseñó compasiva e incansablemente durante otros 45 antes de ascender a la edad de 80 años, es el más "racional" y el más "científico" de todos los sistemas que nos han sido legados.

Tal como recomienda la primera inscripción del templo de Delfos, "Conócete a ti mismo", todo lo que hizo Gautama Siddartha el Buda fue observar con atención y ecuanimidad total la conciencia humana a través de su propia conciencia. Es decir, se observó a sí mismo hasta llegar a conocerse.

A partir de dicha observación desarrolló, entre otras cosas, un modelo de la mente vista como un proceso que se basa en la sucesión ininterrumpida de cuatro funciones principales:

1) consciencia (viñana): la parte receptora de la mente que se limita a registrar la ocurrencia de las cosas

2) percepción (saña): la parte evaluadora que juzga el hecho ocurrido, clasificándolo y juzgándolo como positivo o negativo

3) sensación (vedana): la parte que genera una sensación corporal agradable o desagradable de acuerdo al resultado de la evaluación del hecho.

4) reacción (sankhara): la parte que reacciona con aversión o apego en función de la sensación.


De acuerdo a la observación de Gautama, estas cuatro funciones mentales son todavía más breves que las efímeras kalapas que componen la realidad material, de tal suerte que nunca tenemos conciencia de lo que ocurre cada vez que los sentidos corporales entran en contacto con alguna cosa. Por ejemplo, si al oído llega el sonido producido por las palabras "¡Eres un inútil!", inmediatamente la conciencia registra el hecho, la percepción clasifica las palabras como algo negativo y experimentamos una sensación corporal desagradable que nos hace reaccionar produciendo un sankhara de aversión contra lo que estamos escuchando, pues deseamos que se detenga eso que nos desagrada; por el contrario, si escuchamos un halago que la percepción evalúe como algo positivo, experimentamos una sensación corporal agradable y generamos un sankhara de agrado deseando más de eso que nos ha producido placer.

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