martes, 22 de marzo de 2011

Una analogía cerebro-radio- Rupert Sheldrake

Para comprender lo que no se entiende:

Una analogía cerebro-radio

Es tal la capacidad de procesamiento de datos de nuestro dual computador biológico cerebral que su cifra supera los 400 mil millones de bits por segundo, de esa enorme cantidad tan solo somos conscientes de 2.000 (dos mil), el resto permite a cada célula vivir y cada órgano funcionar sin que nos demos cuenta de ello.
El biólogo Rupert Sheldrake, dice que:

Es indiscutible que el cerebro está constituido por una estructura físico-química, pero todo esto no prueba que su función se reduzca únicamente a un sistema físico-químico perfectamente explicable en términos de física y química. Usemos una analogía con un radio transistor:
Imagínese que alguien que no sabe nada sobre aparatos de radio ve uno y se queda encantado con la música que sale de él, y trata de entender el aparato. Puede pensar que la música procede totalmente del interior del aparato, como resultado de complejas interacciones de sus elementos. Si alguien le sugiere que realmente viene de fuera, a través de una transmisión desde algún otro lugar, podría rechazarlo argumentando que él no ve entrar nada en el aparato. Tampoco podría medir nada, porque la radio pesa lo mismo encendida que apagada. Y aunque por ahora no entienda, podría pensar que algún día, después de mucho investigar las propiedades y funciones de todas las piezas, logrará entender su secreto. Cuando ese día llegue, no sabrá nada de las ondas de radio, pero pensará que ha entendido el aparato, incluso podrá ponerse a demostrar que lo ha entendido: Las piezas son cristales de silicio, hilos de cobre y demás. Conseguirá esas piezas y hará una réplica del transistor por la que salga la misma música. Entonces afirmará: ya he comprendido perfectamente esta cosa; he sintetizado un aparato idéntico a partir de sus mismos elementos. Pero ya se ve que el ingenuo imitador no ha comprendido como funciona el transistor. Aunque hubiera sido capaz de construir el aparato, aún no sabría nada sobre ondas de radio, y mucho menos sobre música.