lunes, 14 de mayo de 2012

De : EL PODER ESTA EN USTED de CLAUDE M BRISTOL


    



¡IMAGINEN LA FUERZA!

Es la fuerza explosiva de lo que se quiere en la vida, dada por el subconsciente, y activada por la fe en uno mismo y la fe en Dios.
¡Cualquier cosa razonablemente concebida, se lleva a la realidad, con tal de que se tenga la fe suficiente en el poder interior!
Ese es su TNT: una imagen mental de lo que desea, y la fe en poder procurárselo.
Es así de sencillo: tan sencillo que hay millones de hombres y mujeres que no lo creen, no se preocupan de comprender su propio poder, prefieren seguir dándose la cabeza contra el muro de piedra de la ceguera voluntaria, la ignorancia y la obstinación, y prosiguen creando toda clase de miseria, pérdidas económicas y mala salud, para ellos mismos, a causa de su erróneo pensamiento.
Recuerden que yo estuve dando tumbos durante treinta años, con un trozo de TNT en el bolsillo. Todo lo que tenía que hacer era echar mano de un poder que me habría evitado mundos de dolor. Pero yo sabía más que los seres felices y triunfantes en torno mío, que hacían uso de dicho poder y me invitaban a compartirlo. Pensaba que podía hacerlo todo por mi mismo, que aquel éxito se debía principalmente a la suerte, y que no se podía contar con la fe ni con ningún dios. Yo estaba expuesto a esta verdad, pero no la aproveché. Me había vacunado contra ella mediante mi actitud de escepticismo.
Esperemos que ustedes no se desesperen tanto como yo, antes de buscar en los bolsillos de sus mentes y hallar en ellos el trocito de TNT.
¿Qué es esto? Han encontrado un explosivo. ¡Bien! Pongan la señal de peligro. Procedan con cautela, y prepárense para la primera explosión en su conciencia, que va a terminar con sus  pensamientos erróneos, y ha de abrir un nuevo camino, que cambiará favorablemente todo el curso de sus vidas.



II
LO QUE "ESE ALGO" HA HECHO PARA OTROS

"En este mundo nada es tan poderoso como la idea cuya época ha llegado".
                                                                                       VlCTOR HUGO

Ha llegado el momento de que la mayor idea de este mundo tome posesión de su conciencia. Es una idea muy sencilla, pero cuando abra su mente y la deje entrar, ya no será el mismo. Como el TNT, conmoverá la tierra que lo rodea. También conmoverá los cimientos de su ser. Destruirá los falsos conceptos, y los reemplazará con otros nuevos. Con el tiempo, acabará con los miedos y preocupaciones de nuestra vida. Aliviará las tensiones nerviosas crónicas, facilitará las digestiones, restablecerá la confianza en sí, y le dará una actitud más positiva, permitiéndole hacer frente a cosas que ha estado evadiendo muchos años.
Todos los grandes hombres y mujeres que triunfaron en este mundo han hecho uso de esta idea. Ha sido la idea dominante de sus vidas. Sin ella no habrían sido nunca grandes ni famosos.
¿Cuál es esta idea?
Es el comprender que lo que se concibe, si se hace con claridad, confianza y la persistencia necesaria, se logrará a su debido tiempo.
¡Eso es! Claro que es algo más que eso. Pero en esencia, los sabios lo dijeron al decir: "El hombre es lo que piensa y lo que siente",
¿Entendido? "El hombre es lo que Concibe" Y Cuando tuve esta idea por primera vez, me aturdió. Fue un verdadero golpe directo, porque yo había estado echando la culpa a los demás y a las circunstancias fuera de mi control. Me parecía que no era yo el responsable de las malas experiencias porque había atravesado. Pues bien, me había ayudado a curar mis heridas el pensar que yo no era el culpable. Mas, en las profundidades de mi ser, finalmente comencé a darme cuenta de que el modo en que yo miraba las cosas tenía cierta relación con lo que me estaba ocurriendo.
Si me levantaba por la mañana deprimido, y convencido de que aquél iba a ser un día malo, frecuentemente resultaba así. Al principio creí que yo era un vidente, que podía predecir lo que iba a suceder.
 Necesité muchos castigos innecesarios antes de darme cuenta de la ley universal del reino mental que hace que las cosas semejantes se atraigan, y que yo, con mis malos pensamientos, había estado creando todo cuanto me sucedía.
Mirando en torno de mí, veía seres felices a quienes les ocurrían cosas agradables. Se despertaban esperando cosas buenas, ¡y les ocurrían cosas buenas!
A veces aquellos seres felices tenían experiencias desdichadas, pero yo advertí que no se dejaban abatir por tales experiencias. Al día siguiente se despertaban esperando que les sucediesen más cosas buenas, y, con toda seguridad, les ocurrían más cosas buenas.
Antes de que llegase mi despertar, esto me asombraba siempre. Incluso me molestaba. ¿Por qué una actitud mental diferente iba a causar tanta diferencia?
No sabía entonces que hay en el mundo una fuerza poderosa que los científicos llaman electromagnética, que las leyes de atracción y repulsión operan electromagnéticamente; que cuando se asume una actitud mental positiva o negativa, se obtiene un resultado positivo o negativo; que en la vida no hay accidentes, ¡que todo sucede en directo acuerdo con las leyes de causa y efecto!
¡Lean y relean el párrafo anterior! Dejen que estos hechos les penetre hasta que no los olviden jamás, ¡porque tienen el poder de cambiar su vida!
No hay nada nuevo en lo que estoy diciendo, excepto que puede ser nuevo para los que me leen. Este mismo mensaje ha sido escrito y dado millares de veces. Está a través de toda la Biblia; se halla en las grandes órdenes fraternales; condujo a los Tres Reyes Magos; los Cruzados lo llevaron; todos los personajes famosos lo han empleado. Moisés , Alejandro el Grande, Napoléon Shakespeare, Washington, Lincoln, Benjamín Franklin, Edison, el doctor Steinmetz, Barnum, F. D. Roosevelt y otros muchos hicieron uso de "ese algo".
Los sabios de todas las épocas los "curadores", los líderes religiosos, los grandes maestros, los sacerdotes mayas, los médicos yogas y los milagreros, todos ellos conocían este secreto. Unos lo usaban de un modo, otros del otro.
¡Grabaron en su mente y en su corazón lo que querían, ¡y lo que habían grabado se hizo verdad a su tiempo!
Moisés se vio conduciendo a su pueblo a la Tierra Prometida; Alejandro el Grande y Napoleón imaginaron grandes conquistas; Shakespeare imaginó la creación de sus inmortales escritos; Washington imaginó la independencia de las Trece Colonias; Lincoln, la liberación de los esclavos y la conservación de la Unión; Benjamín Franklin imaginó el modo de capturar el rayo por medio de una cometa, como un medio de probar que la electricidad y el rayo son la misma fuerza; Edison imaginó la luz eléctrica, el cinematógrafo, el fonógrafo, el tren eléctrico y otros muchos inventos; Steinmetz concibió nuevos usos para la energía eléctrica; Barnum concibió el mayor espectáculo de la Tierra, un circo que viajase por tren por todo el mundo. Roosevelt imaginó sacar a su país de una de sus peores depresiones.
Esto fue lo que imaginaron los hombres grandes e inspirados, y todas sus ideas, resueltamente concebidas y llevadas a la acción, se realizaron mediante la fe, la energía, la visión, el valor y la constancia de cada individuo.
Estos, y muchos como ellos, eran seres humanos como ustedes.
Si ellos lograron aquello, ustedes también pueden lograr lo que se propongan.


libro El poder esta en usted                                     

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